Madames et monsieurs, ladies and gentlemen, damas y caballeros… el espectáculo está a punto comenzar. Cuando el telón se alce, el escenario será su propia casa, su cocina, o su querida oficina, la propia calle, la carretera, ¡una farola! Así empezará a brillar la magia del teatro, ese momento irrepetible donde los sueños vuelan y todo es posible. Tiren, tiren y tiren del hilo para comprobarlo. Sus invitados, sus empleados, sus jefes y ustedes mismos quedarán boquiabiertos. No digan que no están avisados… ¿Preparados? Pues no esperemos más… ¡que suba el telón!